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Archivo de la categoría: Actualidad económica

Una inflación que viene para quedarse

Artículo públicado en la revista Noticias Obreras, en su número 1644 de Noviembre de 2021, páginas 12 y 13

Estamos oyendo estas semanas que la inflación está volviendo a ser una realidad en España. De hecho, los datos de septiembre (que fueron publicados a principios de Octubre) nos dan una cifra de inflación interanual de un 4%. Se trata de una tasa de inflación que no se recordaba en nuestro país desde 2008, año que fue una excepción entre otros en los que la inflación fue siempre más baja. Además, estamos en una tendencia creciente, que no parece que vaya a finalizar pronto. Hay razones fundadas (vamos a analizarlas aquí) que hacen sospechar que esta inflación puede mantenerse en el tiempo.

Cuando analizamos las cifras con más detalle, nos damos cuenta de que esta subida de precios no afecta a todos los grupos de productos de igual manera. De hecho, la mayoría de grupos de bienes y servicios están en unos crecimientos muy inferiores al general. Esto se ve, sobre todo, en lo que se denomina la inflación subyacente, que es la subida de precios que se da en todos los bienes y servicios considerados exceptuando los alimentos no elaborados y los productos energéticos. La inflación subyacente es muy pequeña, siendo la cifra interanual de tan solo un 1%. Es decir, la diferencia entre el índice general y el de la subyacente es de tres puntos, la más alta entre estas dos maneras de medir la inflación desde 1986.

La importancia que tiene el diferencial de estas dos cifras está en que la inflación subyacente suele reflejar los cambios de precios derivados de las modificaciones en la demanda. Es decir, que una inflación subyacente alta suele tener que ver con un incremento de la demanda de los bienes y servicios que presiona al alza de sus precios. Momentos de mucho movimiento económico llevan a una inflación subyacente alta. Sin embargo, los bienes y servicios que se excluyen (alimentos y productos energéticos) son aquellos que suelen tener una demanda muy estable (porque son necesarios) de manera que cuando sus precios suben mucho es por causa de problemas de suministro, no de un incremento de su demanda.

Y esto es precisamente lo que está sucediendo en estos momentos. Las subidas de los precios se están dando de una manera exagerada en los productos energéticos y los combustibles. La cifra de inflación interanual de productos energéticos ha sido de un 28,8% y la de carburantes y combustibles de un 21,2%. El único otro grupo que tiene una inflación superior a la del índice general (4%) es el de los bienes industriales sin los productos energéticos que ha tenido una tasa de crecimiento de los precios de un 5,4%.

Las sospechas de que esta inflación puede ser duradera tienen que ver con que los productos cuyo precio se han elevado más son imprescindibles para producir otros bienes: todos los productores de servicios y de bienes (sean de la clase que sean) utilizan fuentes energéticas y carburantes y combustibles para producir. Por eso, es probable que esta subida de precios se traslade más pronto que tarde a otras clases de productos, en especial los industriales (que son los que utilizan un gran porcentaje de energía). Si a esto sumamos el incremento mundial de los precios de los insumos industriales que ha tenido (según el Fondo Monetario Internacional) una tasa de crecimiento interanual 35,63% la inflación parece que está aquí para quedarse y que en breve veremos una subida generalizada de precios en bienes y servicios cuyos precios se han mantenido estables hasta el momento.

Aunque no estamos hablando de unas subidas de precios muy importantes (un 4% no es un porcentaje preocupante y la economía puede funcionar perfectamente con una inflación de este calibre) conviene repasar quienes se ven perjudicados y beneficiados por la inflación. En primer lugar, que los precios suban hace que nuestra capacidad adquisitiva se deteriore, de manera que con el mismo salario podemos adquirir una cuantía menor de bienes y servicios. Ello supone que si nuestros ingresos se mantiene fijos, somos los primeros que salimos perdiendo a causa de la inflación.

Otro de los grandes perjudicados por la subida de precios son las personas que tienen ahorros. El hecho de conservar la riqueza en forma de dinero con unos tipos de interés que son cercanos a cero en estos momentos, hace que la inflación perjudique a las personas que tienen ahorros, porque ven como la capacidad adquisitiva de los mismos se deteriora poco a poco. La inflación hace que cuando recuperamos lo que tenemos ahorrado podemos comprar con ello menos de lo que podíamos cuando decidimos guardarlo para un futuro.

Al contrario, quienes deben dinero se ven beneficiados por la inflación. En la medida que compraron algo en un momento pero lo pagan con posterioridad, la inflación les permite que la capacidad adquisitiva de lo que devuelven sea menor de lo que consiguieron comprar cuando se endeudaron. Los deudores se ven, pues, beneficiados por una inflación que les permite obtener beneficios. La subida generalizada de precios también puede repercutir en un incremento de los tipos de interés. Esto tendría consecuencias negativas para quienes quieran endeudarse en un futuro y sobre quienes están endeudados a largo plazo con unos tipos de interés variables. Para ambos el coste del endeudamiento se incrementa.

En todo caso, si la inflación se puede mantener en el entorno del 4% los problemas que genera no son excesivamente grandes. La preocupación sería que estas subidas de precios derivaran en una espiral inflacionista que nos llevase a unos tipos de inflación de dos dígitos o a una política monetaria tan contractiva que produjese una recesión económica en la Unión Europea. Considero que la solvencia técnica del Banco Central Europeo alejará cualquiera de estos dos peligros, aunque sospecho que podemos estar más cerca del segundo que del primero, porque la tendencia del BCE es siempre proteger el interés de los ahorradores, por lo que hay más posibilidades de una política contractiva para evitar la inflación que otra que dejase que esta se desbordase.

 

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Problemas de las macrogranjas

Las macrogranjas, a pesar de que en ocasiones tienen una contaminación menor por kilo producido, esta se concentra en grandes cantidades en la zona en la que se sitúan en lugar de repartirse de una manera más sostenible en un espacio mayor

Las macrogranjas no generan una gran cantidad de empleo y en global mucho menos que si la producción se basa en varias granjas de tamaño más pequeñas

Las macrogranjas precisan de mucho gasto público para poder ser rentables

 

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Las macrogranjas y el paradigma economicista

Desde una visión economicista, la concentración de grandes cantidades de animales en una sola explotación parece reunir todas las ventajas que podríamos esperar de cualquier explotación económica: Unos costes menores por tonelada producida, unos precios más económicos, incremento de las exportaciones, aumento de la producción y menor contaminación por animal producido.

Además, puede crear algo de empleo en zonas despobladas y traer infraestructuras de comunicación y energéticas a zonas apartadas.

 

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La realidad de la España vaciada

Os presento aquí la grabación de la conferencia del lunes.

Creo que fue muy interesante y de alto nivel, con ideas discrepantes sobre la manera de afrontar el desafío que supone la España vaciada.

Una sesión rica y sugerente

 
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Publicado por en septiembre 15, 2021 en Actualidad económica

 

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Cambiar el paradigma económico

Tenemos que atrevernos a modificar el paradigma económico en el que nos encontramos.

El paradigma economicista en el que estamos instalados comienza a estar agotado.

Precisamos atrevernos a soñar con otro paradigma diferente que construya una economía más humana y sostenible

 

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Sobre la polarización política

Algunos no quieren dialogar con el otro aduciendo que el otro es quien no quiere dialogar

Así se corta la conversación de raíz, con la excusa del otro, no se conversa y la política se queda en consignas que se arrojan unos a otros sin posibilidad de diálogo.

 

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Entrevista en «El Mundo»

El pasado viernes se publicaba en «El Mundo» una entrevista que me habían hecho unos días antes.

Este es el enlace por si queréis leerla: https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/medio-ambiente/2021/07/16/60eb17b321efa0324b8b45d2.html

 

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CaixaBank y Bankia

La absorción de Bankia por parte de CaixaBank hace que nuestro sector bancario sea el más concentrado de toda la Unión Europea. Las cinco principales entidades bancarias españolas concentran más del 70% de negocio bancario y las tres más grandes controlan más del 60%.

Es pertinente preguntarse si en una economía que denominamos de mercado es conveniente aceptar estas operaciones que conllevan que cada vez el mercado sea más reducido.

 

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¿Cuantos impuestos pagan las multinacionales españolas?

Todos los años la Agencia Tributaria publica un breve informe con la cuantía que pagan por el impuesto de sociedades las empresas multinacionales españolas

La media que pagan es un 16,7% de sus beneficios a pesar de que el tipo de este impuesto en España es un 25%

La mitad de ellas pagan un tipo medio que está por debajo del 15%

 

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¿Quiénes pierden en la globalización?

Quienes se sienten perdedores en la globalización suelen escoger opciones populistas que prometen la mejora a través de fórmulas que no tienen en cuenta la complejidad de la sociedad.

Muchas veces, se culpabiliza a quienes están en esta situación diciéndoles que la responsabilidad de que estén en desventaja es solamente suya.

La estructura productiva que hemos montado deja a muchas personas atrás y esto no es responsabilidad de quienes no pueden acceder a tener unos salarios dignos o quedan relegados a un segundo o tercer lugar en la sociedad.

 
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Publicado por en abril 22, 2021 en Actualidad económica

 

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Conversación sobre la Europa que queremos

El próximo miércoles 21 de Abril a las 20:00 Estáis invitados a otra conversación organizada por el grupo Tomás Moro del Centro Arrupe de Valencia entre Ramón Jáuregui y José Manuel García-Margallo que versará sobre «La Europa que queremos»

 
 

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Repensar l’economia a partir de la pandèmia

Se acaba de publicar un libro colectivo en el que participo. Se titula «Repensar l’economia a partir de la pandèmia«. Está publicado en Catalán por la editorial claret en colaboración con Justicia i Pau de Barcelona. Tiene aportaciones muy interesantes.

El próximo día 14 de abril a las 18:00 tendremos la presentación on line a la que estáis todos invitados:

 

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La economía de la rosquilla

Artículo publicado en el número 1636 de Febrero de 2021 de la revista Noticias Obreras (Pág: 12-13)

La ciudad de Ámsterdam ha comunicado que va a relanzar su economía ante el coronavirus adoptando el modelo de economía de la “Rosquilla” (Doughnut Economics en inglés). La Economía Rosquilla es una propuesta de la economista británica Kate Raworth que está en la línea de repensar el paradigma economicista que prima en la actualidad y muy relacionada con lo que hace la economía circular, la economía civil, la economía del bien común y tantos otros. De hecho, ha sido una de las ponentes principales en el evento de Economía de Francisco que se celebró on line el pasado mes de Noviembre.

Por eso podemos englobar sus ideas dentro del grupo de personas que estamos repensando la economía de una manera crítica ante un economicismo enfocado solo al crecimiento económico que deja a muchos detrás, esquilma los recursos de la tierra y no nos lleva a una vida plena. Un conjunto de economistas que no nos quedamos en la crítica a lo que hay, sino que realizamos propuestas para intentar reorientar la economía en una dirección diferente. El siglo XXI tiene que ser un momento en el que apostemos por otras maneras de actuar económicamente que sean más equitativas, más sostenibles y más ajustadas con aquello que hace felices a las personas.

Hecha esta pequeña introducción, creo que es una buena noticia que una ciudad como Ámsterdam, capital de un país pequeño pero rico, decida cambiar el modelo de gestión de su economía. Necesitaríamos que hubiese más gobiernos, ya fuesen de ciudades, de regiones o de países, que comenzasen a dar pasos en esta dirección. Porque el pensamiento necesita de gestores valientes que se aventuren en el riesgo que supone cambiar, ser pioneros e intentar plantearse las cosas de una manera diferente a la que se da en la actualidad.

Aunque desconozco los detalles concretos de cómo el consistorio ha llegado a esta decisión, sí que me gustaría aportar algunas cuestiones que creo que son imprescindibles para que unas medidas así lleguen a buen puerto y no se queden en buenas intenciones que son olvidadas o dejadas a un lado en el momento en el que entra otro partido en el consistorio o en el gobierno.

Al tratarse de un cambio de paradigma y no de unas medidas que se toman para llegar al mismo objetivo que se planteaba con anterioridad, se precisa del máximo acuerdo posible. No puede ser una política partidista, en la que se propone cambiar el paradigma como algo que dice mi partido en contra de quienes están en otras posiciones políticas. Un cambio de paradigma es algo en lo que deben de participar la mayoría de las personas y organizaciones que componen una sociedad. Debe sacarse de la contienda partidista para ser, lo que podríamos denominar, una “política de Estado”.

La contienda política ya vendrá después, cuando en el nuevo marco de actuación debatamos sobre cuáles son las medidas más adecuadas para lograr el objetivo común, pero no previamente. Lo verdaderamente necesario en estos momentos es construir un consenso sobre el paradigma, porque si no lo hacemos, es prácticamente imposible lograr un cambio si no es por la fuerza.

Alguien puede pensar que esto es difícil y no se equivoca, es complicado pero no imposible. Hay personas en todos los partidos políticos y de todas las tendencias que son receptivas al cambio de paradigma. Hablo y doy cursos a gente de muchas tendencias distintas y con frecuencia enfrentadas entre sí y siempre les propongo el cambio de paradigma económico como alternativa para poner fin al economicismo reinante y poner la gestión económica al servicio de las personas y del planeta. Lo que encuentro siempre son personas receptivas a este cambio y que creen que ello mejoraría la sociedad en la que nos encontramos. Da igual que sean de un lado o de otro, hay una conciencia en la necesidad de un cambio que cada día es mayor en todos los ámbitos de la sociedad.

Para aglutinar a personas de distintos espectros ideológicos en pos de un nuevo paradigma necesitamos también potenciar algo de lo que ha hablado Francisco en su última encíclica Fratelli tutti: el diálogo. Porque solamente desde ahí podemos superar la lucha fratricida en pos del poder, del voto y del triunfo que se da en una sociedad excesivamente competitiva y demasiado meritocrática. Conversar con el que piensa diferente a mí me permite poder encontrar puntos en común donde pienso que solamente existen elementos que nos alejan y nos enfrentan.

El segundo punto imprescindible para poder enfrentar este camino es la humildad. No vamos a ser capaces de encontrar el camino perfecto, este no existe. Solo podemos reorientar la economía e intentar dar pasos para que la organización social y económica se dirija en una dirección distinta a la actual y que sea más humana y más respetuosa con la creación. No podemos pretender que tenemos toda la verdad o todas las claves para solucionar todo lo que está mal. Tan solo tenemos propuestas que creemos que pueden tener unos resultados mejores que las que se están aplicando en estos momentos.

Por eso necesitamos contrastar con los otros, probar nuevas políticas, realizar intentos sabiendo que nos podemos equivocar porque aventurarse en un terreno desconocido es tener muchas posibilidades de errar, de tomar sendas que no nos llevan donde queremos, de tener que volver atrás para reencontrar el camino adecuado. Ser valiente para emprender sendas inexploradas hasta ese momento supone ser consciente de nuestra pequeñez para, desde el respeto a los demás, avanzar en una dirección que creemos que es mejor.

Por todo ello debemos dejar a un lado la lucha partidista y enfrentarnos a los problemas reales de la población y de nuestra sociedad buscando esos caminos que nos permitan cambiar una organización social totalmente economicista que pone a todos al servicio de objetivos de crecimiento y rentabilidad financiera. Cada entidad de la sociedad puede ponerse en marcha a su nivel. No es necesario que lo hagan los gobiernos o las instituciones comunitarias antes, puede asumirse como ha hecho Ámsterdam a nivel municipal, o a escala de empresa o simplemente a nivel de una asociación o movimiento.

Cambiar el paradigma económico no es una cuestión de un partido político u otro, sino que es una llamada que tenemos todos para, a partir de sentirnos hermanos, emprender ese camino de diálogo fraterno que nos lleve a reconsiderar todas las ideas económicas que se han visto como únicas e inamovibles desde el siglo pasado. Recomiendo encarecidamente leer y releer la nueva Encíclica de Francisco para comprender bien nuestra llamada al diálogo fraterno y a repensar el paradigma economicista que prima en nuestra sociedad.

 

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Los fondos europeos y la España despoblada

Os presento un artículo que salió en el suplemento Alfa y Omega el pasado 25 de Febrero sobre el Fondo Europeo de Recuperación y la España despoblada

El Fondo Europeo de recuperación y la España despoblada

Casi todos hemos escuchado que España va a recibir de la Unión Europea algo más de 150.000€ durante los próximos seis años en lo que se ha denominado Fondo Europeo de Recuperación. De esta cantidad, algo más de 81.000 millones serán subvenciones y unos 70.000 préstamos. Los objetivos que se pretenden alcanzar con este fondo son potenciar una economía ecológica, avanzar en el proceso de digitalización y modernizar la nación.

Bien aprovechada, esta gran cantidad de millones puede ser una oportunidad difícilmente repetible, pero también puede convertirse en una ocasión perdida. Si se reparte sin un criterio de convergencia o un plan bien concebido, podemos limitarnos a financiar proyectos dispersos que solamente estén unidos por las condiciones que se les piden y que no lleven a ningún sitio más que a un beneficio para aquellos que los ejecutan y algún efecto positivo sobre el crecimiento económico. Limitarnos a financiar proyectos eficientes y que busquen tan solo crecimiento económico a corto plazo puede llevarnos a que, dentro de seis años, veamos este fondo como una ocasión desperdiciada que no hay modificado la estructura económica de España.

A mi juicio, estos fondos podrían ser la gran oportunidad para transformar nuestro país re-equilibrando la balanza que ahora está en contra de la España despoblada1 o vacía. Utilizar todo este dinero a favor del desarrollo de esa España interior que ha perdido parte de su peso y que sigue siendo la hermana olvidada del país, podría ser una verdadera modernización de nuestra nación y un cambio de repercusiones positivas para todos en el largo plazo. Estas zonas necesitan políticas de apoyo que les sirvan para desarrollarse, recuperar su peso en la nación y atraer a personas que ahora causan presión demográfica en los lugares más poblados del país.

Para lograrlo sería bueno recuperar la teoría de François Perroux de los polos de desarrollo que tan buenos resultados ha traído en muchos lugares de Europa, reforzar la digitalización de estas zonas, mejorar sus infraestructuras y servicios, potenciar una economía ecológica que refuerce el comercio de proximidad y devuelva a nuestro país la producción de muchos bienes que ahora se están realizando allende de nuestras fronteras. La pandemia nos ha mostrado los problemas que surgen cuando un número reducido de empresas grandes y fuera de nuestro país dominan determinados mercados.

Lograr una España menos desequilibrada geográficamente en la que las provincias que han expulsado población durante los últimos cien años comenzasen a atraerla y fuesen motores de crecimiento, sería una verdadera modernización y un cambio estructural importante para nuestro país. Aprovechar estas zonas despobladas para desarrollar una economía basada en criterios ecológicos y que potencie la producción nacional permitiría también reducir la presión ecológica que supone la gran densidad de población sobre algunas zonas. También mejoraría la vida de muchas otras que, o bien podrían encontrar nuevas oportunidades en la España ahora vacía, o verían cómo sus costes de alquiler o de vida en las zonas más pobladas podrían reducirse gracias a este reparto más equilibrado de la población. Previsiblemente, serían aquellas que tienen unas rentas menores quienes más se beneficiarían, lo que es un resultado social deseable.

A pesar de estas ventajas y de que es un plan necesario, posible y beneficioso para todos, mucho me temo que no se va a realizar. En primer lugar porque es difícil realizar una política nacional con unas comunidades autónomas que reclaman su parte del pastel y que quieren llevar sus propias políticas. En segundo lugar porque nos faltan políticos con miras a largo plazo que pretendan mejorar al país en su conjunto, que quieran afrontar una situación como la que tenemos de desequilibrios regionales y que pretendan transformarla.

Por ello me temo que no va a haber un verdadero plan coherente y coordinado a nivel nacional, sino que tendremos un conjunto de actuaciones dispersas geográfica y funcionalmente que satisfarán los intereses de algunas empresas y de algunos gobiernos autonómicos, pero que no lograrán un verdadero cambio a escala nacional. Una pena…

1Como la denomina el último informe de FUNCAS “La despoblación de la España Interior” (https://www.funcas.es/wp-content/uploads/2021/02/La-despoblacion-de-la-Espa%C3%B1a-interior.pdf)

 

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Trump, tramp, tramposos

Los jugadores competitivos solamente quieren ganar, hacen lo imposible por conseguirlo y como les pasa a los niños, cuando pierden no solo se cabrean, sino que piensan que es porque los demás hacen trampas.

Todo esto es consecuencia de un culto a la competitividad que poco tiene que ver con un mercado sano. Porque el mercado y las elecciones se basan en unas normas. Todos sabemos que cambiar las normas a mitad de juego solamente puede llevar al beneficio de quien las cambia.

 

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Las puertas giratorias

Las famosas puertas giratorias no solamente suceden en España. Aquí tenéis un ejemplo de esta práctica realizado por el anterior presidente de la Organización Mundial de Comercio.

 

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La cara oculta de los incentivos

Una de las ideas más generalizadas entre mis alumnos es la necesidad de incentivos para potenciar que los trabajadores hagan lo que la empresa pretende.

El incentivo piensa siempre en un mundo en el que cada persona, institución o colectivo persigue únicamente, sus propios fines.

El incentivo potencia empresas confrontadas, atomizadas, de personas que solo buscan sus propios objetivos.

 

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Comprar lo próximo

¿Tiene sentido que unas manzanas, unos kiwis o unas bananas atraviesen el mundo entero para que comamos en ellas en España en cualquier momento del año?

Esto precisa de unas grandes infraestructuras que pagamos entre todos y produce una gran contaminación además de grandes mermas de producción que acaban tirándose.

Parece más lógico consumir lo que producimos cerca por muchos motivos aquí expuestos.

 

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El caos del ingreso mínimo

Artículo publicado en la revista Noticias Obreras, en su número 1632 de Octubre de 2020 en sus páginas 12 y 13

 
 

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Economía de Francesc: esperança en temps de pandèmia

El dilluns que ve hi ha un webinar sobre l’Economia de Francesc en el qual participo.

Esteu tots convidats

El enllaç al youtube es:  https://www.youtube.com/watch?v=CVh7tCLsDx0

 

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Foro Argentino de Turismo Sostenible

A finales de este mes voy a participar como ponente en el Foro Argentino de Turismo Sostenible que se realizar en Salta.

Podéis encontrar la información en: https://www.lagacetasalta.com.ar/nota/143905/actualidad/desde-salta-se-organiza-foro-argentino-turismo-sostenible.html

 
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Publicado por en octubre 2, 2020 en Actualidad económica

 

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Otoño cultural Petrer

Voy a participar en el Otoño Cultural de Petrer. Una interesante iniciativa del ayuntamiento de esta localidad alicantina.

Aquí tenéis la información que ha salido en la prensa local: https://cadenaser.com/emisora/2020/09/30/radio_elda/1601452681_411116.html

En este cartel veis quienes vamos a ser los conferenciantes.

Conferencias de Otoño Cultural de Petrer

Si estáis por la zona en esas fechas, reserváoslo

 
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Publicado por en octubre 1, 2020 en Actualidad económica

 

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¿Qué sucede con la sociedad insegura?

 

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Revista Resistencia

Os presento una iniciativa conjunta de los departamentos de Filosofía y de Religión del IES de Betxí.

Se trata de una revista que es el resultado del trabajo de todo un año de los estudiantes de esta población castellonense.

Los artículos son muy interesantes y creo que es bueno potenciar iniciativas educativas de esta clase.

Os animo a que la leáis en el siguiente enlace https://joom.ag/s0RC

 

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Nivel de vida y pandemia

 

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Cambiemos el paradigma económico

 

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Reacciones al impacto del COVID-19

Mis amigos de Economía de Comunión me piden que os invite a asistir a esta mesa redonda que tendrá lugar el próximo 16 de Junio a las 19:00

Se titula ¿Cómo están reaccionando al impacto de Covid-19 las empresas, las residencias, y los mundos económico y docente, y qué lecciones están aprendiendo?

 
 

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Los costes ecológicos y públicos del sistema de producción actual

 

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Última conversación on line al final de la fase cero

Quiero invitaros a todos a a la última conversación on line que tendrá lugar este domingo 17 de Mayo entre las 18:00 y las 19:00 (Hora peninsular) y el enlace para entrar en la conversación es: https://eu.bbcollab.com/guest/48b289d30a1741f7b177fd0c9fbf19f4

Como es la última no vamos a tener ningún tema. Será una conversación abierta en la que trataremos los temas que vayáis introduciendo a lo largo de la hora de sesión. Así que id pensando qué temas queréis introducir para conversar sobre ellos.

Si no has estado nunca en una conversación de estas, es tu última oportunidad, anímate que te esperamos.

 
 

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Hacia un cambio de paradigma económico

Este próximo miércoles 13 de Mayo entre las 18:00 y las 19:00 tendremos la penúltima sesión de este ciclo de conversaciones. Esta vez voy a presentar una propuesta sobre cómo cambiar el paradigma económico de nuestras sociedades.

El enlace para esta reunión es: https://eu.bbcollab.com/guest/30129850277946ed89b3b541f1d8011f

Aquí tenéis un artículo en el que encontraréis un resumen de esta propuesta: https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2019/09/19/como-cambiar-el-paradigma-economico/

 

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Qué le pedimos a nuestros cargos públicos

Otra de las enseñanzas que sacamos de esta pandemia tiene que ver con los requisitos que les deberíamos pedir a nuestros cargos públicos.

Aquí tenéis unas sugerencias que creo nos ayudarían a construir un futuro mejor.

 

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La cultura de comprar barato

El miércoles 29 de Abril entre las 18:00 y las 19:00 estáis invitados a la conversación titulada “La cultura de comprar barato» .

En un momento en el que hemos contemplado compras de materiales defectuosos y la dificultad aparente de encontrar suministros sanitarios en un mundo caracterizado por la superproducción vamos a conversar sobre la relación que tienen estos problemas con la cultura de lo barato, de buscar la ganga, de adquirir lo más económico para poder disfrutar de más bienes y servicios.

El enlace para esta reunión es: https://eu.bbcollab.com/guest/30129850277946ed89b3b541f1d8011f

Os paso varios enlaces para leer. Primero tres artículos breves sobre este tema: https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2013/09/28/el-consumo-y-la-crisis/ https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2011/03/25/ante-el-consumo-recuperar-la-compra/ https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2013/10/10/comprar-para-ser-diferente-comprar-para-ser-como-todos/

Para quien prefiera escuchar os paso dos audios sobre la materia: https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2018/01/02/del-consumo-a-la-compra/

https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2017/12/27/la-insatisfaccion-del-consumo/

 

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Reformar nuestra fiscalidad

Os invitamos a nuestra conversación dominical. Esta vez vamos a hablar sobre la relación entre una posible reforma fiscal y la reducción del déficit público.

La conversación será este domingo 26 de Abril entre las 18:00 y las 19:00 (Hora peninsular) y el enlace para entrar en la conversación el: https://eu.bbcollab.com/guest/48b289d30a1741f7b177fd0c9fbf19f4

Os dejo este artículo sobre la posibilidad de una reforma fiscal para que podáis preparar la sesión y si teneis más tiempo podéis ver el vídeo informativo y el documento que preparamos hace año y medio desde el Foro Creyente de Pensamiento Ético Económico titulado «Los impuestos como contribución al bien común»:

https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2018/11/20/los-impuestos-como-contribucion-al-bien-comun/

Os esperamos el domingo.

Aquí tenéis el texto completo del artículo por si os es más fácil leerlo desde aquí

La concepción que tenemos sobre la situación fiscal de nuestro país suele estar distorsionada. La idea general que existe es que somos un país que gasta demasiado y cuya consecuencia directa es la de sufrir un excesivo déficit. Al mismo tiempo, se piensa que tenemos unos elevados ingresos públicos que presionan a la población. La imagen de que somos un país malgastador cuyos recursos suficientes son dilapidados por unos gobiernos solo preocupados en gastar más y más, está profundamente arraigada en nuestras mentes y en la de otros países europeos.

Sin embargo, cuando miramos las cifras generales de nuestro país y las comparamos con las de otras naciones de la Unión Europea, vemos como esta idea no puede estar más equivocada. Si comenzamos con los gastos (utilizando siempre los datos de la oficina europea de estadísticas EUROSTAT), podemos ver como en 2018 el porcentaje de gasto público con respecto al PIB en nuestro país fue de un 41,7%, es decir, que de cada 100 euros que se producían al año en España, el sector público se gasta 41,7. Esta cifra puede parecer a priori muy alta, pero si la comparamos con los 44,6 de Alemania, los 48,4 de Italia, los 56 de Francia o los 52,1 de Bélgica la cosa cambia. De hecho, la media de gasto de los países de la zona euro es de 47%, es decir, 5,3 puntos por encima de lo que gasta el sector público español.

Si analizamos los datos de la recaudación del sector público, podemos observar como también en ellos sucede algo parecido a los gastos. El porcentaje del PIB recaudado por el sector público español es de un 39,2% (39,2€ de cada 100€ que se ganan en el país al año). Si comparamos esto con los mismos países que con anterioridad, podemos ver que en Alemania los ingresos suponen un 46,4%, en Italia un 46,2%, en Francia un 53,5% y en Bélgica un 51,4%. La media de los países de la zona euro es de 46,5% lo que quiere decir que España recauda 7,3 puntos por debajo de la media de la Unión Monetaria.

Creo que no hace falta ser un gran matemático para darse cuenta de que si nosotros recaudásemos una cifra similar a la media de las naciones que pertenecen a la zona euro, tendríamos un superávit de casi un 5% del PIB. De hecho, si nuestra recaudación fuese similar a cualquiera de los países que he nombrado tendríamos unos ingresos superiores a los gastos (cosa que a muchos de ellos no les sucede). Por lo tanto, el problema de nuestras finanzas públicas no viene tanto de que gastemos mucho (somos uno de los países de la Unión Europea que menor gasto público tiene medido en porcentaje del PIB) sino con que nuestros ingresos son muy reducidos (también somos uno de los que tenemos menor recaudación).

Y uno se pregunta por qué estos ingresos son tan reducidos si la estructura fiscal es similar a la que tienen otras naciones europeas. Creo que hay cuatro motivos principales. El primero es una cultura del fraude fiscal. Defraudar a Hacienda no solamente no se ve como algo malo, sino que con frecuencia se enarbola como un mérito ante amigos o compañeros. Las ideas que continuamente se difunden por medios de comunicación públicos y en conversaciones privadas que parecen reforzar la falsa idea (como hemos visto) de que pagamos muchos impuestos y la opinión de que estos deberían ser menores, no hace sino reforzar la aparente buena prensa que tienen en determinados entornos aquellos que consiguen eludir los pagos a la Hacienda pública.

En segundo lugar nuestro sistema fiscal tiene una serie de desgravaciones, exenciones, excepciones y otra clase de medidas que pueden favorecer al contribuyente y reducir sus pagos a la Hacienda Público. Al mismo tiempo, la existencia de los paraísos fiscales provoca que particulares y empresas trasladen parte o la totalidad de sus fondos a estos lugares para pagar menos dinero a Hacienda. Últimamente, hasta los youtubers españoles se suman a esta moda y muchos de ellos (especialmente aquellos que tienen más éxito en las redes sociales y son quienes mayores ingresos tienen) trasladan su residencia a Andorra para pagar menos impuestos.

En último lugar se encuentra los pocos fondos que destina nuestra hacienda pública a combatir el fraude, lo que hace que seamos uno de los países de Europa con menos funcionarios de hacienda pública tenemos por cada 10.000 habitantes. La cifra es más o menos la mitad que otros países como Francia y Alemania. La falta de efectivos para luchar contra el fraude hace que este sea más posible en nuestro país que en otros.

Por todo ello, cualquier gobierno que quiera realizar una reforma fiscal, creo que tiene unas labores importantes que realizar para lograr alcanzar la recaudación normal en un país de la Unión Europea. Desde mi punto de vista serían las siguientes:

1.- Una campaña de concienciación de que el pago de tributos es algo que nos beneficia a todos, por lo que promover que todos paguen aquello que les corresponde es positivo para la sociedad y luchar contra el fraude labor de todos.

2.- Incrementar la plantilla de inspectores de Hacienda.

3.- Recudir la gran cantidad de exenciones, excepciones, deducciones y otros sistemas para rebajar la aportación a hacienda y no pagar los tipos normales de los tributos, para lograr que todos paguen el porcentaje de impuestos previsto.

4.- Implicarse activamente en la lucha contra los paraísos fiscales internacionales y los comportamientos de elusión de pago de impuestos que realizan muchas empresas multinacionales gracias a que trabajan al mismo tiempo en varios países y a la carencia de mecanismos de control mutuo.

Como se puede observar, se trata de medidas que no suponen un incremento o descenso específico de los impuestos, pero que sí pueden tener como consecuencia un incremento de recaudación necesario para que el déficit de nuestro país pueda reducirse.

 

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¿Qué es una Renta Mínima vital? ¿Y una Renta Básica? A propósito de la propuesta del gobierno

Os paso un audio de un programa de radio en el que me han entrevistado durante el día de hoy. En él que hablamos sobre la propuesta no concretada del gobierno sobre una renta mínima vital. La diferenciamos de la renta básica, aclaramos algunos conceptos y vemos las posibles dificultades que tendría su implantación.

https://www.ivoox.com/player_ej_50082294_4_1.html?c1=ff6600

 
 

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Trabajo y relación en el siglo XXI

Os invito a la conversación que vamos a tener el próximo domingo 12 de Abril entre las 18:00 y las 19:00. Os recuerdo que no es necesario que hayáis venido a las anteriores para asistir a esta. Ni tampoco que volváis a participar en otra futura. Podéis incorporaros a la que queráis sin necesidad de presentaros ni de cumplir ningún requisito. Es entrada libre y podéis invitar a quien queráis.

Esta vez vamos a hablar del trabajo remunerado, algo que nos afecta a todos, y de cómo las tecnologías y los sistemas de producción y comercialización le afectan en este siglo XXI.

El enlace de las conversaciones de domingo es: https://eu.bbcollab.com/guest/48b289d30a1741f7b177fd0c9fbf19f4

Aquí tenéis el breve artículo por si queréis preparar la conversación o no vais a venir.

Trabajo y relación en el siglo XXI

En esta ocasión vamos a realizar una breve reflexión sobre las transformaciones en el mundo del trabajo y en el funcionamiento de las empresas en el principio de un siglo en el que siguen dándose nuevas tecnologías que permiten automatizar muchos procesos productivos, de comercialización y de comunicación. Porque el avance tecnológico no es nuevo y la sustitución de determinados empleos por la utilización de máquinas lleva dándose desde hace al menos dos siglos. Este proceso no llega solo, sino que con frecuencia viene acompañado de cambios en la organización empresarial, en el proceso productivo o de comercialización, que refuerzan el efecto negativo sobre el empleo que tienen los avances tecnológicos.

Hasta el momento, la reducción de determinados empleos por la mecanización, especialmente en el sector industrial, ha venido acompañada por la creación de empleos en otros sectores, que no solo han compensado la reducción causada por los avances tecnológicos, sino que los han compensado con creces dándose una creación neta de empleo. Esto ha supuesto, históricamente, que se han reducido trabajos repetitivos, poco especializados, en los que la capacidad de mejora o de superación de las personas que los realizaban estaba limitada y que estaban escasamente pagados, por otros más cualificados, mejor remunerados y en los que las personas podían verse más estimuladas.

Al mismo tiempo, el crecimiento del tamaño de las empresas potenciado por estas tecnologías y por estos nuevos sistemas de producción y comercialización derivó en un incremento importante de los trabajadores por cuenta ajena. Aquellos que trabajaban para sí mismo en pequeños talleres, en sus propios negocios, se redujeron paulatinamente en un proceso que no ha cesado. Sirva como ejemplo que entre 2002 y 2020 el porcentaje de asalariados en España ha pasado de ser un 80,71% a un 84,37% y esto a pesar de la fuerte campaña de promoción que ha experimentado el emprendedurismo en estos últimos años.

Este trasvase que durante muchos años ha resultado positivo debido a que las empresas podían garantizar un trabajo estable, un salario superior, una seguridad social que mejoraba la conseguida si se trabajaba por cuenta propia y unas condiciones de trabajo menos gravosos para la salud de las personas, parece que no se está dando en estos momentos. Una parte importante de los nuevos trabajos que se están creando son menos cualificados, más precarios, con unos salarios inferiores, menos motivadores porque no necesitan una alta cualificación y con una presión para alcanzar la productividad necesaria que los convierte en poco estimulantes para quienes los tienen.

El hecho de que muchas empresas se estructuren de modo que estandarizan los puestos de trabajo al extremo para lograr que cualquiera los pueda realizar sin ninguna formación y que sea fácil sustituir a cualquier empleado con rapidez (es el modelo que introdujeron las cadenas de restaurantes de comida rápida y que se ha extendido también a otros sectores) no hace más que colaborar en que estos nuevos puestos tengan menor calidad que aquellos a los que sustituyen. Podemos encontrarnos en el primer momento de la historia en el que los avances tecnológicos no están creando unos mejores empleos, sino que están empeorándolos.

Esto se da, también, porque las tecnologías no solo están sustituyendo empleos que eran mecánicos, repetitivos y poco estimulantes, sino que está sustituyendo empleos en los que el componente relacional y la cualificación de la persona que los realizaba eran elementos clave. Esto se está dando en la producción y comercialización de muchos productos y como ya hemos dicho, no depende solamente de la tecnología, sino también de los sistemas de organización empresarial y de las maneras de vender.

El modelo tradicional se basaba en la relación y en la confianza. La imposibilidad de saber sobre todos los temas y de controlar todas las cuestiones a las que tenemos que hacer frente en nuestro día a día, hacía que depositásemos nuestra confianza en el dependiente de una tienda, en la directora de nuestra oficina bancaria, en el profesor de nuestros hijos, en la técnico que nos reparaba nuestro automóvil o el electrodoméstico que se nos había estropeado, en el camarero del restaurante o del bar al que vamos a tomarnos algo, o en la tendera del mercado semanal de nuestra localidad. El intercambio económico conllevaba una relación con otras personas que sabían más que nosotros sobre sus mercancías o servicios y en las que confiábamos para que nos aconsejasen cuál era la mejor opción para nosotros.

Sin embargo hoy, somos nosotros los responsables de buscar la información y conseguirla por nuestros propios medios. No solo en los supermercados en los que solo nos relacionamos con los estantes para escoger aquello que creemos que ajusta mejor con lo que necesitamos, sino también en otra clase de negocios en los que tenemos que buscar nuestra propia información para saber qué comprar o qué no comprar. La situación tranquila que teníamos con anterioridad en la que la confianza en los otros nos permitía utilizar nuestro tiempo para disfrutar de nuestras aficiones, del descanso o de cualquier otra actividad placentera porque no nos preocupaban estos temas sabiendo que alguien ya nos daría la información, se convierte en necesidad de tiempo para informarnos por nosotros mismos, para realizar las gestiones que antes realizaban en las empresas a las que le comprábamos, para buscar productos en unas pantallas que tienen una capacidad de exposición a la vista mucho más limitada que la estantería de cualquier tienda, para hablar con máquinas que no nos entienden y que retrasan que podamos hablar con quien nos puede solucionar el asunto por el que llamamos por teléfono, etc.

Una de las claves de la información es que desconfiamos en unas empresas de las que pensamos que solo pretenden ganar más dinero con nosotros y no establecer una relación de mutualidad en la que ambos ganamos. Por ello es mejor buscar la información por nuestra cuenta para evitar ser engañados. Desconfiamos de quien dice ser egoísta, de quien solamente piensa en sí mismo. La actividad económica se despersonaliza, ya no hace falta relacionarse con otras personas, las máquinas son más útiles ahora, porque ya no precisamos de asesoramiento, del otro que me ayuda. El “hágaselo usted mismo” del que hablábamos en la anterior sesión también se traduce en “infórmese usted mismo”. Así, el trabajo cualificado de quien atiende al cliente, de quien conoce para ayudar, ya no es necesario, la tecnología lo puede sustituir.

No voy a insistir aquí sobre los ahorros de costes que esto puede suponer y como esto repercute en un incremento de los márgenes de beneficio para los propietarios o en la posibilidad de poner el bien más barato manteniendo los beneficios y así poder incrementar las ventas. Pero sí que quiero remarcar que el intercambio económico deja de vivirse como una excusa para la relación, como un momento de la vida en el que converso con otra persona, en el que confío en ella, en el que, a fin de cuentas, vivo. Porque la vida se compone de relaciones, unas más profundas, otras menos, pero somos seres relacionales y una vida plena está basada, precisamente, en esto, en convivir, de estar con otros, en relacionarse con los demás.

Si miramos todo esto desde la lógica del crecimiento económico, de la legitimidad de la búsqueda de beneficios por parte de las empresas o del máximo bienestar por parte del consumidor, todo parece lógico e inexorable (si no tienes en cuenta, claro está, que el consumidor es a su vez el asalariado y sin una remuneración suficiente difícilmente va a poder comprar algo). Por ello tenemos que cambiar la mirada. ¿Qué es lo importante de las empresas, del sistema productivo? ¿Qué nos lleve a tener más entre todos? ¿O que nos permita a todos vivir dignamente en él? ¿O que nos dé unos servicios buenos para cubrir nuestras necesidades? ¿O que potencie y mejore la sociedad en la que se asienta? Solo un cambio de mirada nos puede llevar a plantearnos otras maneras de organizar nuestra economía.

Creo que hay un hueco importante de mercado para aquellas empresas que se basen en la confianza y en relacionarse con sus clientes, para aquellos que vivan su labor empresarial como una manera de colaborar con aquellos que les compran sus servicios o productos. Pero no solo esto, creo que debemos pensar qué clase de sociedad queremos y qué clase de empresas preferimos. Por poner un ejemplo, ¿preferimos ponernos la gasolina nosotros mismos para ahorrarnos unos céntimos (no siempre se ahorran) y que así los dueños tengan un margen de beneficios mayor? ¿O preferimos que nos pongan la gasolina sabiendo que así se está creando empleo y que no tenemos que ensuciarnos las manos ni estar haciendo esa labor?

Podría hacer muchas más preguntas, pero este elemento social de los negocios es una cuestión sobre la que tenemos que preguntarnos. Porque solo a partir de la pretensión de potenciar a aquellas empresas que tienen un planteamiento no centrado en exclusividad en el beneficio, podremos comenzar a pensar en medidas para hacerlo. Muchas de ellas ya las hemos nombrado aquí, pero van desde la transparencia, el consumo responsable, la discriminación fiscal, criterios sociales en las compras públicas, el cambio de planteamiento empresarial, etc.

 
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Publicado por en abril 10, 2020 en Actualidad económica, trabajo

 

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Tecnologías y economía: Cómo se relacionan

El miércoles 8 de Abril entre las 18:00 y las 19:00 tenemos la siguiente sesión de nuestras conversaciones abiertas.

Esta vez vamos a ver las relaciones entre el avance tecnológico y el quehacer económico.

Os remito, como siempre, un artículo de introducción al tema para quienes queráis participar en la conversación y para quienes no queráis o no podáis y os interese leerla.

Recordad que podéis invitar a quien queráis, la entrada y la participación es libre sin ninguna restricción.

El enlace para esta reunión es: https://eu.bbcollab.com/guest/30129850277946ed89b3b541f1d8011f (este enlace valdrá para todas las reuniones de los miércoles)

En esta ocasión vamos a tratar un tema muy extenso como es la relación entre las tecnologías y el quehacer económico. Esto hace que este pequeño artículo y la conversación que podamos tener posteriormente va a ser necesariamente incompleto, solo podremos abordar alguna de las muchas implicaciones y ramificaciones que tiene este tema. Probablemente, necesitemos algún otro artículo y otra conversación para profundizar en otros aspectos que no nos de tiempo a abordar en la primera.

Tecnologías y economía: Cómo se relacionan

Las tecnologías suelen despertar pasiones encontradas. Algunos piensan que son el origen de todos nuestros males y otros ven en ellas la esperanza de que el mundo sea mejor y la posibilidad de solucionar muchos de sus problemas. Esta manera de posicionarse ante las tecnologías no es nueva, proviene de finales del siglo XVIII y se desarrolló especialmente en el siglo XIX cuando el cientifismo tomó tintes religiosos y parte del cristianismo vio las tecnologías como algo intrínsecamente malo. Pero no quiero hacer historia sino aclarar, que desde mi punto de vista, estas visiones están desenfocadas. Porque no son las tecnologías quienes hacen mal o bien a la sociedad, sino cómo las utilizamos las personas.

adentro, apple, colores

Pocas veces podemos encontrar desarrollos tecnológicos intrínsecamente buenos o malos (en este segundo caso se me ocurre las bombas de destrucción masiva a las que me es difícil encontrar algún uso positivo), la mayoría pueden ser utilizados para mejorar la sociedad o para lo contrario. Por poner un ejemplo muy sencillo, una azada puede ser utilizada para labrar un campo o para cavar una fosa en un campo de concentración, la responsabilidad de su uso no es de la tecnología, sino de quiénes la utilizan.

Por eso, cuando hablamos de la tecnología y la economía, estamos hablando de para qué utilizamos esta tecnología, de cuáles son las consecuencias del uso que realizamos de ellas y si estas son negativas, cómo hacer para mejorarlas. Este va a ser el esquema de estas líneas, que abordan, como ya he comentado al principio, tan solo algunos aspectos de esta relación.

La aplicación económica de las tecnologías tiene un objetivo claro en la mayoría de los casos: reducir los costes para incrementar el margen de beneficios de las empresas. Esto ajusta con el fin conjunto de nuestra organización económica y con el camino que se considera más adecuado para conseguirlo: un crecimiento económico elevado que se logre a través de potenciar que empresas y personas busquen su propio beneficio y tengan el menor número de trabas para lograrlo y la posibilidad de precios más bajos para que la gente pueda comprar más con sus salarios.

Una de las maneras para hacerlo es traspasando parte del proceso productivo y de venta del bien o servicio al cliente y ahorrar así costes laborales. Lo podríamos simplificar como el “hágaselo usted mismo”. Así la información la tenemos que buscar en Internet o en las estanterías y dejamos de tener personas asesorándonos en las tiendas, pasamos nosotros los productos por caja, nos ponemos la gasolina, compramos en máquinas expendedoras, montamos nuestros muebles, hacemos los pedidos en el restaurante a través de pantallas situadas en él, realizamos nuestras operaciones bancarias en casa, etc.

También se ha incrementado y generalizado la venta a distancia. Ya no es necesario desplazarse al lugar de venta porque puede adquirir los productos y recibirlos rápidamente en su propia vivienda. Esto permite que se ahorre espacio en tiendas (menos alquileres), en tenderos (menos salarios) y se pueda centralizar en centros de distribución en las afueras (más baratos) que remiten los pedidos a cualquier vivienda de los alrededores. Además, el hecho de poder incrementar la cantidad vendida hace que los márgenes de venta se puedan reducir ganando lo mismo (por cantidad) y se tiende a la concentración empresarial y la reducción de la competencia.

Se facilita la evasión de impuestos a través de llevar las empresas a los denominados paraísos fiscales. Sin un sistema financiero mundial conectado que permite pasar el dinero de un país a otro con mucha facilidad, difícilmente se podrían haber estructurado estas plazas. La facilidad y el abaratamiento del transporte internacional y de las comunicaciones permiten la existencia de empresas que tienen su producción dividida en distintos lugares del mundo buscando los costes más bajos. La posibilidad de mecanizar procesos ahorra costes laborales al sustituir a las personas por máquinas que realizan sus trabajos. Al igual que la venta a distancia, también favorece este proceso la concentración empresarial.

Las consecuencias de esta manera de utilizar la tecnología son varias. La primera es que se reduce el empleo, ya que gran parte de ella surge, precisamente, para esto. La entidad de este fenómeno es discutido por los teóricos. Mientras que algunos afirman que la pérdida de empleo va a ser irreversible, otros recurren a la historia para argumentar que el empleo se reajustará pero finalmente se incrementará. De lo que se habla menos es de la clase de empleo que se va a crear. Porque si bien en el pasado la creación de empleo derivada de la pérdida de trabajos por los avances tecnológicos era de puestos más cualificados y mejor remunerados, en estos momentos parece que está sucediendo lo contrario, y la creación de empleo se da en trabajos menos cualificados, peor remunerados y más precarios.

Los clientes (y con frecuencia los trabajadores) ven incrementado su trabajo, ya que son ellos quienes tienen que cargar la gasolina, teclear sus compras, realizar sus gestiones bancarias, etc. En lugar de ahorrar tiempo y trabajo al cliente, la tecnología ahorra costes a las empresas externalizando labores que antes hacían ellas mismas. El teletrabajo también permite ahorrar costes en oficinas y alquileres, traspasando estos al trabajador. Con frecuencia, esto viene acompañado de una despersonalización del intercambio. Los empleados cualificados que intermediaban entre el bien comprado y el comprador son sustituidos por máquinas y realizamos los intercambios sin contacto entre personas, el elemento relacional de la economía se reduce o suprime. Esto hace que se reduzca casi totalmente la flexibilidad en el intercambio y que sea difícil la gratuidad y la gratitud.

La generalización de las venta a distancia tiene muchos de los problemas anteriores, más otro medioambiental, ya que se incrementa mucho el número de envases (más basuras) y los traslados de los transportistas (contaminación). Algo parecido sucede con la globalización de la producción que conlleva un incremento elevado de los transportes internacionales que incrementan la contaminación. Además, producir en muchos lugares del mundo hace que el uso de recursos aumente ya que los ahorros de costes se realizan por encontrar los factores más baratos, no por ser más productivos, y la necesidad de largos transportes presiona al uso de recursos..

Evitar las consecuencias negativas de las tecnologías se consigue utilizándolas de otra manera o con otras finalidades. Cuando toda la economía se centra en lograr el máximo beneficio, difícilmente se puede cambiar o modificar estos usos. Pero si incorporamos una concepción de la economía como la hablada en la segunda conversación, la manera de utilizar estas tecnologías puede cambiar. Los objetivos de este enfoque diferente irían en la línea de recuperar el componente relacional de la economía, poner las tecnologías al servicio de la mejora del medio ambiente, reducir los trabajos alienantes y no los creativos en la cadena de producción y venta, potenciar aquellas empresas que tuviesen mejores ratios entre empleo y facturación, etc.

Para llevarlo a cabo es preciso, no solo cambiar el objetivo de la economía, sino también establecer una estrategia combinada que debe tener en cuenta los agentes económicos: las familias, a través de su responsabilidad como compradores; las empresas a través de potenciar estrategias que prioricen su función social; las entidades financieras priorizando la financiación ética; y el Estado a través de políticas fiscales y económicas que apoyen a quienes tomen los caminos antes descritos.

 
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Publicado por en abril 7, 2020 en Actualidad económica

 

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Confinamiento y economía

Algunas consecuencias económicas de nuestro confinamiento

 

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¿Quién cuidará a nuestros mayores?

Ahora somos muchos para pagar las pensiones de nuestros mayores y para cuidarlos, pero la estructura de la población española nos dice que esto va a cambiar en pocos años ¿Estamos preparando la nueva situación ante la que nos encontraremos? En este breve artículo hablo de esta cuestión

 

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Comercio, competencia y coronavirus

Os hago una propuesta. Aprovechar el confinamiento para realizar una conversación sobre cómo el comercio y la estructura empresarial actual está mejorando o empeorando la solución a la crisis sanitaria en la que nos encontramos.

La conversación será el próximo domingo día 29 de Marzo a las 18:00 en el siguiente enlace:

https://eu.bbcollab.com/guest/1828c8eaf25b4be8a893dd33bde1ecee

Pretendo que sea el principio de una serie de conversaciones que podamos mantener sobre temas relacionados con cómo construir una economía para la esperanza. Esto es solo el principio.

Para preparar el tema os sugiero que leáis el siguiente artículo que he escrito hoy:

Comercio, competencia y coronavirus

La presente crisis sanitaria nos ha puesto de frente a unas realidades económicas que algunos desconocían antes de que la situación de confinamiento nos enfrentase a las noticias diarias de la evolución de la pandemia. La primera es constatar que la mayoría del material que precisamos para proteger a nuestros sanitarios y para combatir la plaga se produce en el exterior de nuestras fronteras.

Uno de los motivos principales por los que esto se da es el empeño que tenemos a nivel internacional desde hace años de lograr que el comercio mundial se incremente año tras año. Hemos creado una institución internacional, la Organización Mundial de Comercio, que persigue este objetivo. Como indica en su propia página web: “El propósito primordial del sistema es contribuir a que el comercio fluya con la mayor libertad posible, sin que se produzcan efectos secundarios no deseables, porque eso es importante para el desarrollo económico y el bienestar”. Así, nos parece un motivo de orgullo que el porcentaje del PIB mundial que se comercia haya pasado entre 1995 y 2018 de un 20% a un 30% (según los datos que nos aporta el Banco Mundial). Esto significa que de media en el mundo un 30% de lo que consumimos se ha producido fuera de nuestras fronteras. Este panorama se considera deseable y mejor que el que pasaba hace 25 años, cuando el porcentaje era mucho más bajo.

La segunda realidad que hemos visto en esta crisis es cómo la concentración empresarial elevada que se ha llevado a cabo durante los últimos años y que ha reducido el número de empresas existentes y ha aumentado su tamaño, hace que a la hora de comprar material sanitario solo podamos recurrir a unas pocas empresas que están suministrando a todo el mundo. Esto conlleva, no solo que sus plantas de producción están allende de nuestras fronteras, sino que la demanda de estos productos se concentra en unas pocas empresas que tienen un gran poder ya que pueden priorizar unos u otros pedidos. Así, los servicios de salud tienen que entrar en competencia con otros para lograr que las empresas les suministren a ellos más rápidamente que a los otros. Se entra en una competencia en la que, en lugar de favorecer la bajada de precios y la mejora de bienes y servicios, los precios se incrementan y los únicos beneficiados parecen ser los productores e intermediarios que pueden mejorar sus resultados empresariales gracias a las posiciones de monopolio que mantienen que les permiten subir los precios.

Algunos te dicen que estas dos tendencias que hemos observado en los mercados internacionales estos últimos años son naturales y que no podemos hacer nada ante ellas, sin embargo esta afirmación no es verdadera. Esta situación es el resultado de políticas y de presión que han llevado a cambios legislativos enfocados a lograr, precisamente, estos dos objetivos. No solo la Organización Mundial de Comercio lleva muchos años impulsando políticas para posibilitar que este fenómeno se dé, sino que también grandes corporaciones comerciales y muchos Estados han realizado empeños para que esto fuese así: mejorando las infraestructuras de transporte mundiales, cambiando las normas económicas internacionales, potenciando que las empresas nacionales fuesen cada vez más grandes, aprobando normativas que respaldaban a las grandes compañías reduciendo las posibilidades de las pequeñas, etc.

Esta voluntad se ha llevado adelante argumentando que estas políticas permiten que el crecimiento económico mundial sea mayor. Se argumenta un círculo virtuoso entre más comercio, empresas más grandes, menores precios y mayor crecimiento económico mundial. Así, el objetivo principal que aparece detrás de estas políticas económicas es que la producción mundial anual de bienes y servicios se incremente cada año más y pueda crecer para lograr nuestra meta económica de tener cada vez más. Los grandes beneficiados de estas políticas son las grandes corporaciones que ven, por un lado cómo los Estados generan infraestructuras que les permiten mover con facilidad sus bienes y servicios de un lugar a otro del mundo; por otro, cómo pueden elegir aquel lugar del mundo en el que sus costes son menores para que sus beneficios puedan ser máximos; en tercer lugar cómo la adquisición de tamaño les permite abaratar los productos para incrementar sus ganancias totales gracias al incremento de las ventas; por último cómo hemos construido una estructura financiera internacional que les permite mover los fondos de un lugar a otro y encontrar lugares en los que los pagos de impuestos sean más reducidos.

Los problemas que esto genera creo que los estamos observando con esta crisis. Así que creo que debemos recordar algunas cuestiones que deberíamos replantearnos a la hora de pensar en qué clase de economía internacional queremos para nuestro futuro. El primer punto sería si realmente es deseable que cada vez mayor porcentaje de nuestra producción se venda en un país diferente al que se produce ¿Por qué la situación actual es mejor que la de 1995? ¿Por qué es mejor que el porcentaje de producto importado sea un 30% en lugar de un 21%? Además, el comercio internacional tiene un impacto ecológico importante que no tenemos en cuenta (y que no voy a describir aquí) con unos costes medioambientales que no se incorporan en los precios. Así, el primer punto a replantearse es si no es hora de reducir el porcentaje de comercio internacional existente en nuestro planeta. Si no deberíamos plantear como deseable que los bienes se produjesen lo más cerca posible del lugar en el que se consumen. Las nuevas tecnologías y los sistemas de producción nos permitirían lograr esto sin demasiados problemas y evitaríamos algunos de los inconvenientes que genera la producción en masa en lugares del planeta alejados al nuestro.

La segunda propuesta sería la de incrementar el mercado. Ante la reducción de los mercados que supone el incremento del tamaño de las empresas y la reducción de su número ¿Por qué no potenciar la existencia de más empresas y de tamaño más pequeño? ¿No es mejor una estructura de mercado donde exista más competencia para que el poder esté en los compradores y no en los productores como en la actualidad? ¿No podemos penalizar a las grandes empresas y potenciar las pequeñas ayudando así también al desarrollo de los emprendedores que dan frescor a los diferentes sectores económicos?

Es evidente que estas dos medidas que parecen esenciales para evitar problemas como el que tenemos ante nosotros en estos momentos tendrían que acompañarse de un paquete de medidas y, evidentemente, por un cambio de paradigma económico. Pero esto es por lo que tenemos que trabajar en la construcción de una economía para la esperanza, de un sistema económico que ante un problema como el actual sea una ayuda para todos y no un obstáculo para la curación de las personas y la mejora de la situación de crisis sanitaria en la que nos encontramos.

OS ESPERO EL DOMINGO, HABLAMOS….

 
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Publicado por en marzo 27, 2020 en Actualidad económica

 

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El voluntariado y los jóvenes

Un pequeño artículo sobre como se articula el compromiso juvenil cristiano y qué pasa cuando se llega al momento de transición hacia la edad adulta.

 

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Lo que realmente importa es comprar

Ahora que estamos ya en rebajas, os paso una reflexión a propósito de las luces de navidad de mi pueblo, Almàssera, y su relación con las fiestas de guardar del economicismo.

 

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El cambio climático es una cuestión económica

Si no abordamos el cambio de paradigma económico y dejamos de pensar solo en el bienestar, difícilmente podremos hacer algo efectivo en materia de cambio climático. En este breve artículo hablo sobre este tema.

 

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Programa de radio de Cáritas Orihuela-Alicante

Aquí tenéis una entrevista que me hicieron a propósito de una conferencia que di en una jornada organizada por Cáritas Diocesana de Orihuela-Alicante.

El audio salió en la COPE de Alicante

Escuchar la entrevista

 
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Publicado por en noviembre 12, 2019 en Actualidad económica

 

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Economía ¿Competimos o cooperamos?

La competición no siempre es lo mejor para la economía, la cooperación puede traer mejores consecuencias en muchas ocasiones. En este breve artículo explico por qué.

 
 

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¿Cómpramos en domingo?

Artículo publicado en la revista Alfa y Omega del 24 al 30 de Octubre de 2019, página 10

Se ha generalizado la costumbre de abrir en domingo. Esto ya no solo se limita a la restauración o al ocio, sino también a algunos centros comerciales y tiendas. Esto no ha supuesto un incremento de ventas como algunos auguraban, sino que las ventas semanales se reparten ahora entre siete días y no entre seis como antes. Uno se pregunta entonces ¿Qué hay detrás de esta apertura dominical que no trae más beneficios a los comerciantes y que perjudica a sus trabajadores que se ven impedidos de disfrutar con su familia el día que todos los demás están libres?

Creo que detrás de ello está la nueva religión del economicismo. Esta nos muestra un camino hacia nuestra salvación que pasa por el consumo, por la capacidad de comprar aquello que queremos. Los centros comerciales se convierten en los nuevos templos en los que puedo hacer realidad mis anhelos a través de la compra de bienes y servicios y, como toda religión, precisa de sus momentos de culto, de sus fiestas en las que se pueda alabar al nuevo Dios.

Por eso no solo hay fiestas periódicas consagradas al consumo y a las compras como son las navidades, el “blak friday”, Halloween, las rebajas, San Valentín, el día del padre, de la madre, etc. sino que también los domingos hay que consagrarlos y permitir que la gente pueda comprar en ese día. Lo importante para todos es comprar y por eso es necesario que haya gente (los trabajadores) que sacrifiquen sus domingos para que otros puedan, realmente, cumplir con aquello que es lo más importante, comprar, adquirir bienes y servicios.

Aquellos que no seguimos la religión economicista y que pensamos que el descanso dominical con la familia es más importante que poder comprar en domingo, podemos posicionarnos no solo no comprando nada en días festivos sino comprando el resto de días en negocios que no abran el domingo. Esta política podría impulsar a darle importancia a las personas y a su descanso semanal en el mismo día que su familia.

 

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Conferencia en Cáritas Alicante-Orihuela

Este sábado 26 de Octubre a las 12:00 daré una conferencia en la escuela de diocesana de formación de Cáritas Alicante-Orihuela.

Será en Salesianos ECA El Campello ( Bernat Metge, 10 BAJO, 03560, Playa Muchavista, el Campello, ALICANTE)

Versará sobre cómo «cambiar el paradigma económico»

Aquí tenéis un breve vídeo de invitación

Os espero

 

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Hazlo tú mismo

Una pequeña reflexión sobre la tendencia de las empresas a que hagamos nosotros mismos el trabajo que antes nos proporcionaban ellas.

 

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El modelo social europeo

Este es el vídeo que ha publicado la revista Documentación Social publicada por Cáritas Española sobre el Modelo Social Europeo.

Podéis encontrarla también en la siguiente página web: https://www.documentacionsocial.es/2/conversamos

La entrevista está basada en el documento que hemos publicado el Foro Creyente de Pensamiento Ético Económico y que puedes encontrar en: https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2019/04/02/el-modelo-social-europeo-y-la-union-europea/

 

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La precariedad laboral

En este programa de radio podéis aprender qué es la precariedad laboral, cómo se da esta precariedad y por qué esta lleva a la pobreza laboral.

https://www.ivoox.com/33516299

 
 

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A vueltas con el Brexit

Aquí tenéis un breve programa de radio en el que hablamos del Brexit y sus implicaciones económicas

https://www.ivoox.com/32700684

Britain votes for Brexit, declares BBC
 
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Publicado por en febrero 25, 2019 en Actualidad económica

 

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