RSS

Archivo de la etiqueta: artículos económicos

Personas, incentivos y compromiso

Artículo publicado en Economía 3, en el número de Abril de 2018, en su página 2018.

Podéis encontrar su versión on line en: https://economia3.com/2018/05/19/142810-personas-incentivos-y-compromiso/

Personas, incentivos y compromiso

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en junio 5, 2018 en ética empresarial

 

Etiquetas: ,

Bitcoin, análisis de urgencia

Artículo publicado en la revista Noticias Obreras de Febrero de 2018, nº 1603, páginas: 12-13

Os incluyo también un vídeo de 90′ de un compañero de mi universidad (José María Membrines) explicando lo que es un bitcoin.

2018_2_Bitcoin 1

2018_2_Bitcoin 2

 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 21, 2018 en ahorro y finanzas

 

Etiquetas:

Repensar el objetivo económico en Alfa y Omega

Artículo publicado en el número 1059 de Alfa y Omega del 8 de Febrero de 2018 en su página 24.

Alfa y omega, 8 de Febrero 2018, repensar objetivo económico

El documento completo lo encuentras aquí

Aquí tienes el artículo en su web original: http://www.alfayomega.es/141515/repensar-el-objetivo-economico

 

 

 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 14, 2018 en Desarrollo económico

 

Etiquetas: ,

Seis de cada diez parados valencianos son pobres

Artículo aparecido en el rotativo de la Universidad CEU Cardenal Herrera, en su número de diciembre de 2017 (pág. 18-19)

2017_12 el rotativo informe coyuntura

2017_12 el rotativo informe coyuntura 2

Podéis ver aquí el informe completo

 

 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 7, 2018 en pobreza

 

Etiquetas:

El afán de lucro

Artículo publicado en la revista ICONO, año 219, Nº 11 Diciembre, Pág. 26-27

17_12 El afán de lucro_Página_117_12 El afán de lucro_Página_2

En nuestra sociedad actual el afán de lucro se muestra (con frecuencia) como el verdadero motor del cambio. Parece que todos los avances que se dan en ella responden a la iniciativa de personas que buscan innovaciones que les permitan ganar más dinero y enriquecerse. Quienes así piensan no se cansan de mostrar ejemplos que pretenden demostrar que las personas cuyo único fin es enriquecerse son aquellas que logran los grandes progresos de la humanidad y que en esa insatisfacción por el tener más, son más imaginativas a la hora de aportar bienes para la sociedad. Todo ello lleva a que exista una legitimación ética del afán de lucro. Querer enriquecerse no solo se muestra como normal y como el comportamiento racional desde el punto de vista económico, sino que se ensalza socialmente a las personas que solamente buscan este objetivo poniéndolas como ejemplo para el resto de la sociedad. El afán de lucro se convierte así en la base sobre la que se asienta toda la organización económica actual.

Diferenciar el afán de lucro de la necesidad de obtener lo necesario

Lo primero que hay que matizar para profundizar un poco en este tema es diferenciar el afán de lucro con obtener lo necesario para vivir. Aunque algunas personas (de manera interesada o no) los confunden, no son lo mismo. Todos tenemos una tarea vital clara y necesaria que es lograr los recursos suficientes para llevar una vida digna nosotros y nuestra familia. Se trata de un afán que deriva de la vida digna y que está recogido en la oración que Jesús nos dejó para dirigirnos al padre “danos hoy nuestro pan de cada día”. Ahora bien, obtener lo necesario tiene un límite, porque no necesitamos de todo para vivir dignamente, cuando llegamos a unos determinados ingresos ya tenemos lo suficiente y no precisamos de más. Esta es la diferencia esencial entre obtener los ingresos para la vida y el afán de lucro. Este último es ilimitado, siempre queremos más, siempre ansiamos incrementar nuestros ingresos. No es lo mismo, por tanto, el afán de las personas que quieren obtener lo suficiente para llevar una vida digna que el afán de lucro que es siempre ilimitado por definición y que no tiene límite y busca tener más de lo necesario.

El afán de lucro no siempre lleva a lo mejor

Hecha esta diferenciación tenemos que rebatir el argumento de los apologetas del afán de lucro. Por un lado no es cierto que las personas que han realizado los grandes avances de nuestra civilización hayan estado siempre impregnadas por el afán de lucro. ¿Creemos acaso que avances como el fuego, la rueda, el papel, la penicilina, la máquina de vapor… fueron realizados por personas que solo pensaban en enriquecerse gracias a sus inventos? Es tan evidente que esto no fue así que a veces sonroja pensar que hay alguien que sigue pensando que el afán de lucro es la única motivación de las personas que desarrollaron estos avances. La gloria, el orgullo, el solucionar un problema para mejorar algún trabajo, el servicio a los demás para facilitarles o mejorarles la vida, el gusto de inventar por inventar, querer ahorrarse esfuerzos utilizando una máquina o herramienta, la vocación de investigar, etc. Son motivos que pueden llevar a algunas personas a realizar avances en distintos campos útiles para la sociedad. Aquellos que estamos en la Universidad vemos día tras día investigadores en muchos campos que dedican su vida a buscar avances útiles para la sociedad y puedo asegurar que no lo hacen por afán de lucro. Es más, con demasiada frecuencia están hasta mal pagados… Hay que añadir a esto que al contrario, el afán de lucro lleva con frecuencia a actuaciones negativas para la sociedad. No hay más que pensar en la corrupción, las ilegalidades y los delitos cometidos por personas impregnadas de afán de lucro. También podemos recordar como la última crisis fue provocada por un sistema financiero que entró en una espiral de enriquecimiento sin tener en cuenta los riesgos que suponía esta rueda imparable del ganar siempre más.

El cristianismo condena el afán de lucro

Podemos encontrar condenas del afán de lucro tanto en el antiguo testamento (especialmente en los libros sapienciales) como en el nuevo, en los Santos Padres, en la Doctrina Social de la Iglesia y en toda la tradición cristiana. Podríamos poner ejemplos múltiples para mostrar esta condena clara, pero el espacio limitado del artículo me lleva a dar tan solo tres muestras del porqué esta condena tan clara. La primera es que “Nadie puede estar al servicio de dos amos, pues o odia a uno y ama al otro o apreciará a uno y despreciará al otro. No podéis estar al servicio de Dios y el Dinero” (Mt. 6, 24). En este ejemplo está la esencia del porqué de la condena del afán de lucro: porque deshumaniza, porque hace que veamos a la otra persona como un medio para nuestro enriquecimiento, que nos olvidemos de que la otra persona es imagen de Dios y que querer a Dios implica dar importancia a nuestro prójimo y que este sea nuestra prioridad. Por eso cuando Jesús le dice al joven rico que venda todo lo que tiene y le siga, este se va entristecido ¿Cómo va a vender todo lo que tiene si su seguridad está en ello? Defender lo que se tiene y querer tener más se convierte en una prioridad ante la que las personas quedan a un lado “Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas” (Mc. 10, 23). Por eso Pablo de dice claramente a Timoteo “Los que buscan riquezas caen en tentaciones, trampas y mil afanes absurdos y nocivos, que hunden a los hombres en la perdición y la ruina. Porque la codicia es la raíz de todos los males, y muchos, arrastrados por ella, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos” (Timoteo 1 6, 9-10). La codicia, que es un sinónimo del afán de lucro, es la raíz de todos los males y nuestro sistema económico está sustentado en ella. Por ello es urgente realizar un cambio de paradigma que lleve a que nuestra economía se base en otros valores.

 

 

 

Etiquetas: ,

Informe “Análisis y perspectivas CV 2017: Pobreza, desigualdad y trabajo remunerado”

El pasado lunes presentamos en Valencia el Informe “Análisis y perspectivas Comunitat Valenciana 2017: Pobreza, desigualdad y trabajo remunerado”.

Podéis descargaros el informe ya en http://www.caritasvalencia.org/publicaciones_compra.aspx?Id=5577&Idioma=1&Diocesis=41

y podéis encontrar un resumen del mismo en: https://medios.uchceu.es/actualidad-ceu/nuevo-informe-del-observatorio-sobre-pobreza-y-exclusion-de-la-ceu-uch-seis-de-cada-diez-parados-valencianos-son-pobres/

Portada Análisis y perspectivas 2017 definitivo

 

Si queréis ver el reflejo en medios de comunicación que ha tenido este informe, os envío unos cuantos enlaces:

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2017/11/14/seis-diez-parados-c-valenciana/1641366.html

http://www.lasprovincias.es/comunitat/pobreza-dispara-valencianos-20171114001337-ntvo.html

http://www.diarioinformacion.com/economia/2017/11/14/atrapados-pobreza/1957199.html

http://www.eldiario.es/cv/sociedad/trabajadores-temporales-valencianos-pobres_0_707979247.html

http://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-cuatro-cada-diez-trabajadores-valencianos-contrato-temporal-son-pobres-informe-20171113104940.html

http://www.20minutos.es/noticia/3185041/0/seis-cada-diez-parados-valencianos-son-pobres-cuatro-cada-diez-trabajadores-con-contrato-temporal-tambien/

http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2660720

http://cadenaser.com/emisora/2017/11/13/radio_valencia/1510568643_317081.html

 
2 comentarios

Publicado por en noviembre 15, 2017 en pobreza, Privación

 

Etiquetas: ,

La tecnificación y el empleo

Artículo publicado en la revista ICONO, año 219, Nº 9 Octubre, Pág. 26-27

17_10 Tecnificación y empleo_Página_1

17_10 Tecnificación y empleo_Página_2

Hablábamos el pasado mes del elemento relacional de las compras. En este artículo vamos a tratar un tema muy próximo a este como es la conexión entre la mejora tecnológica, la falta de relación en las compras y la creación de empleo. Porque si veíamos que la tecnificación tenía un efecto demoledor sobre el elemento relacional de la economía facilitando el comportamiento egoísta y dificultando la introducción de la gratuidad y la lógica del don en el comportamiento económico, la introducción de nuevas tecnologías también puede tener unas consecuencias negativas sobre la creación de empleo en una sociedad.

La tecnología y el empleo

Algunos economistas y sociólogos están afirmando que la incorporación de nuevas tecnologías va a suponer que muchas personas van a quedarse sin empleo y que no tendrán posibilidades de recuperarlo. La robotización se muestra como una amenaza que se cierne sobre nuestras sociedades y muchos medios de comunicación se hacen eco de ella. Ante esta postura otros economistas afirman que la incorporación de nuevas tecnologías siempre produce desajustes en el mercado de trabajo que incrementan temporalmente el desempleo, pero que a largo plazo estas mejoras tecnológicas producen nuevo empleo que incrementa el número de personas que trabajan, de modo que la amenaza de acabar con el empleo no es real y va a suceder justo lo contrario. Si estudiamos lo que ha sucedido en el pasado, nos damos cuenta que la realidad ha sido más cercana a esta última hipótesis que a la primera. La introducción de la máquina de vapor o la mecanización de los telares, ya produjo grandes protestas en los albores de la revolución industrial y profecías pesimistas sobre la posibilidad de sociedades sin trabajo. No obstante, los puestos de trabajo no dejaron de incrementarse pese a los desajustes iniciales que estas tecnologías introdujeron. En contra de esta argumentación el primer grupo de economistas argumenta que esta vez es distinto, que las nuevas tecnologías tienen unas características diferentes que van a provocar una pérdida de empleo irreemplazable.

El empleo decrece, no siempre por las tecnologías

Pero el objetivo de este pequeño artículo va más allá de si estamos condenados a una pérdida de empleos por la tecnificación o no. Lo que queremos analizar es como esta pérdida de empleos, con frecuencia, no depende tanto de las innovaciones tecnológicas sino de como organizamos la actividad económica. Porque las innovaciones no tienen porqué ser negativas para la sociedad, al contrario pueden ser muy positivas si están utilizadas de una manera inteligente y permitir que los nuevos trabajos tengan una dinámica mucho más creativa y positiva para las personas, eliminando el trabajo tedioso y repetitivo que con mucha frecuencia estas se han visto obligadas a realizar, especialmente en las cadenas de producción industriales (aunque no solo allí). De hecho, podemos encontrar distintos modelos de empresas que realizan el mismo tipo de actividad utilizando las mismas tecnologías y difiriendo en el número de empleados que tienen. Las gasolineras, los bares, los bancos, la atención telefónica o el comercio, son sectores tradicionalmente atendidos por personas en los que vamos viendo como estas se sustituyen por máquinas (aunque no en todas las empresas) ¿Es esto una consecuencia directa del avance tecnológico o más bien una opción estratégica de las empresas?

Una tecnificación que puede generar hastío

De hecho esta tecnificación ya está generando hastío. Muchas personas intentan ponerse en contacto directamente con alguien que les ayude personalmente, no quieren hablar por teléfono con máquinas, aprecian que alguien les explique cómo funcionan las cosas, que alguien les informe sobre qué es mejor o peor… Es claro que no todas las personas lo viven así. También las hay que prefieren no tener contacto directo con nadie, tomar decisiones delante de una máquina para no verse condicionadas por un sentimiento hacia la contraparte y así pensar en sus propios intereses sin trabas emocionales. Sin embargo el primer grupo es creciente ante el hartazgo que provocan las máquinas, la robotización y los problemas que tienen unos instrumentos que no pueden improvisar, que no pueden pensar, que no pueden responder de manera original o comprensiva ante determinadas cuestiones, que no atienden de manera afectiva o calurosa a quienes interactúan con ellas.

Potenciar el empleo a través de nuestro consumo

Este hastío no solo puede suponer un nuevo hueco de mercado para aquellas empresas que sepan ofrecer ese servicio de cercanía y de relación que ya no están ofreciendo la mayoría, que sepan convertirse en cómplices de sus clientes para ayudarles y aportarles una cercanía que vaya más allá del simple intercambio de personas egoístas que tan solo buscan su propio interés. También es una oportunidad para que todos nos convirtamos en personas que colaboramos en la creación de empleo. Porque como indica Juan Pablo II en su Encíclica Laborem exercens (18) “el problema de encontrar un empleo adecuado para todos los sujetos capaces de él… es un problema fundamental de la sociedad”. Por ello todos debemos colaborar en que esa creación de empleo sea la mayor posible, para lo que es necesario que nos planteemos cómo estamos realizando nuestras compras, en qué clase de tiendas estamos comprando, si estamos tratando con personas o con máquinas. También sería necesario que a nivel global tuviésemos información sobre cuál es el ratio de empleo por facturación de las empresas, es decir, que conociésemos que empresas crean más empleo y cuáles menos para que pudiésemos comprar a aquellas que consideramos que son más positivas para las personas. En la medida que la sustitución de personas por máquinas no es una cuestión ineludible sino que es una opción económica que se puede (o no) tomar, debemos pensar en ello cada vez que compremos para analizar si estamos colaborando en la creación de empleo en nuestra sociedad o somos consumidores que colaboramos activamente en la reducción del mismo gracias a nuestros hábitos de compra.

 

 

 

 
Deja un comentario

Publicado por en octubre 23, 2017 en trabajo

 

Etiquetas: