RSS

Los intocables de la crisis

21 May

Artículo públicado el domingo 20 de Mayo de 2012 en el periódico “Las Provincias” en su página 36

La crisis financiera que comenzó en 2007 ha acabado afectando, como siempre sucede en estos casos, a los Estados. Lo que comenzó siendo un problema de liquidez que afectaba en especial a las instituciones financieras (a las que se ayudó y se obligó a reestructurarse para intentar que no quebrasen muchas de ellas) ha pasado a incluir también (entre otras muchas cosas) un problema de financiación de los Estados que ha incrementado sus déficits públicos y les ha obligado a aplicar políticas de reducción de gasto e incremento de los ingresos públicos para evitar que sus déficits siguiesen elevándose.

Ante la magnitud de los problemas económicos que nos afectan (en lo que algunos ya denominan “la gran recesión”) parece que todo puede ser tocado o modificado, nada debe quedar como estaba. Lo que hacíamos hasta ahora no sirve y hay que saber adaptarse a las circunstancias e intentar reducir los efectos negativos de la recesión en la que estamos inmersos. Así, todo o casi todo parece susceptible de ser cambiado para intentar solucionar nuestros problemas: que los pensionistas paguen parte de los medicamentos (con lo que se reduce la pensión real percibida), las leyes laborales, el gasto en educación, los impuestos que se incrementan, los gastos en infraestructuras, las prestaciones sanitarias, etc. No seré yo quien se ponga en contra de las reformas o de las modificaciones, al contrario, la sociedad es dinámica y el sistema económico debe tener la flexibilidad suficiente para poder adaptarse a las nuevas circunstancias.

Sobre lo que quiero llamar la atención en este artículo es aquello que no se pone en cuestión, aquello que no se plantea en ningún momento modificar. Existen unos auténticos “intocables” cuya reforma o modificación no se plantea en ningún momento. Creo que es necesario profundizar en estos aspectos y descubrir el porqué de este privilegio, para encontrar elementos que nos permitan tener juicios de valor adecuados que nos ayuden a analizar la situación.

Los dos principales “intocables” son los siguientes: la inflación (y con ella la política del Banco Central Europeo) y los intereses y la devolución de la deuda (que deben pagarse en su integridad y sin rebajas). En ningún momento se plantea la posibilidad de modificar la estrategia fijada en estos dos aspectos que están muy relacionados entre si, como veremos en seguida. El mantenimiento de una baja inflación ha sido defendido como algo imprescindible para lograr crecimiento económico, confianza en los mercados y estabilidad. Sin embargo, estas afirmaciones están tan fundamentadas como cabría esperar. El objetivo de inflación se ha logrado en los últimos veinte años (en los que sus tasas medias han sido inferiores a las que se dieron en las décadas anteriores) mientras que el crecimiento logrado en este periodo también ha sido más bajo que el anterior. Además, si no fuese por la gravedad del asunto, podría resultar gracioso afirmar que la baja inflación ha sido garantía de estabilidad y confianza con la que está cayendo… En cuanto a la devolución de las deudas, se teme que unos impagos generalizados podrían poner en peligro la moneda europea, el euro y perjudicarían a los inversores que perderían así todo o parte de su dinero invertido (lo que también sucedería si la moneda perdiese parte de su valor a causa de la inflación).

Creo que con este razonamiento ya se puede deducir por qué la inflación y la devolución íntegra de las deudas son los “intocables” de la crisis. Nuestro sistema económico tiene una prioridad y esta es la defensa de los intereses de los prestamistas (también denominados inversores financieros o financiadores). El euro fuerte, la baja inflación, la devolución y pago íntegro de intereses, están todos al servicio de los agentes económicos que tienen la capacidad de financiar a los demás. Para justificar esta prioridad se argumenta esto que esta clase de medidas son imprescindibles para que el mercado funcione correctamente y genere crecimiento y estabilidad. Pero esta crisis, si algo nos ha mostrado, es que garantizar en exceso la libertad para ganar grandes cantidades en los mercados financieros nos ha llevado precisamente a lo contrario, recesión e inestabilidad.

Por ello creo que deberíamos también atrevernos a modificar “los intocables” ¿Acaso no podríamos mantener la inflación en unas cifras algo más altas? Esto actuaría como una reducción de facto del valor de las deudas y liberaría de la gran carga que suponen estas no solo para el Estado sino también para las familias ¿Y que hay de que el Banco Central Europeo preste de una manera excepcional directamente a los Estados para que estos puedan reducir sus costes en pagos de intereses y no en otras políticas de bienestar social? ¿Por qué no priorizamos a los empresarios que crean empleo en actividades económicas reales? ¿y por qué no a los trabajadores o a las familias más desfavorecidas?

El problema de la crisis va más allá de las medidas de ajuste o de la necesidad de crecimiento. Es necesario replantearnos cómo gestionamos el sistema de mercado y no subordinar este a los intereses de aquellos que tienen capacidad de ahorro y de prestar dinero, sino de los creadores de empleo y de las personas más desfavorecidas que deben verse beneficiadas por el sistema económico existente, sea este el que sea. Seguir empeñándonos en las recetas que nos han llevado a esta situación, no creo que sea la mejor manera de salir de ella.

 
2 comentarios

Publicado por en mayo 21, 2012 en Crisis económica

 

Etiquetas: , , , , , ,

2 Respuestas a “Los intocables de la crisis

  1. mary carmen

    septiembre 13, 2012 at 7:56 pm

    Como siempre genial,aportando ideas claras para la mayoria y soluciones que mucha falta nos hacen.Gracias

     
  2. Roser Ferragut

    octubre 4, 2012 at 1:24 pm

    Totalmente de acuerdo, los intocables si no dejan de serlo provocaran que sea una utopía que esto cambie y se solucione. El sistema no tiene ningún interés en cambiar para empezar a pensar en las personas, así que …. lo tenemos crudo.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: